lunes 26 de abril de 2010

Queda prohibido...





Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos...



Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo.
No convertir en realidad tus sueños...


Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen menos que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.



Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti, este mundo no seria igual...




Pablo Neruda

jueves 22 de abril de 2010

El anciano y la rosa

Las calles de Toledo eran, por aquel entonces, oscuras, estrechas y misteriosas, engalanadas con ese romanticismo medieval cautivador. El margen del río Tajo era testigo intemporal de las ruinas de un antiguo castillo templario. En las frías mañanas del invierno o en las tardes floridas del abril, la antigua fortaleza proyectaba su luz sobre las nobles aguas del Tajo, formando una imagen ondulada y caprichosa, como si el río juguetón bailara con las melancólicas piedras oscuras.

Con la llegada de la primavera, año tras año, el más anónimo y sabio de los filósofos anclaba su barca a los pies de la fortaleza. Solía llevar una túnica ennegrecida por el uso como única vestimenta amen de unas sandalias gastadas y un pequeño bonete que tapaba parte de su cabeza. Tan ilustre y peculiar personaje suscitaba no pocas habladurías. Era por entonces común en la ciudad imperial que las madres cantaran a sus hijos historias, a cual más fantasiosa, sobre el famoso hombre a quien sus raras costumbres bautizaron como templario.

Al abrigo de las rocas ruinosas del castillo y alimentada por las aguas del insigne rio, crecía durante todo el año una extraña flor muy apreciada desde la antigüedad por filósofos y alquimista. De ella se contaba que tenía la capacidad de despertar con su aroma las mentes agasajadas por tantas horas de estudio. Y así se encontraba el sabio en su labor de recolección, cuando escuchó el repiqueteo de un carruaje acercándose hacia el lugar donde solían crecer estas flores delicadas. Pensó, al principio, que se trataba de un sonido lejano proyectado por el viento matinal hasta su oídos, pero aquel sonido se fue haciendo cada vez más perceptible. Suele ser habitual que las almas más sabias sean a la vez las más humildes y solitarias y por esta razón decidió esconderse tras una roca, temeroso de ser descubierto.
No tardó el esperado carruaje real en detenerse al pie del filósofo y, como una maravilla llegada de un lejano paraíso, descendió una joven de rara belleza. Su cabello rubio como vellocino de oro, sus labios escarlata, su mirada luciente como la aureola de un ángel cautivaron al anciano. No era capaz de apartar la mirada de tan jovial aparición, aquí, allá, ora jugaba con sus lebreles, ora arrojaba margaritas al río, ora tarareaba una dulce melodía acompañada del suave canto de un arpa. Tan feliz fue el anciano durante la presencia de la muchacha que el tiempo transcurrió en un leve suspiro.

Las almas fuertes no entienden de edad y aún cuando el cuerpo pueda estar débil y arrugado, el espíritu tiene la habilidad de empuñar la espada de la furia, el escudo de la arrogancia o la nobleza del amor, para formar así una fortaleza única e inexpugnable. Sin embargo, cuanto dolía el recuerdo en la tarde primaveral entre los rayos dorados del crepúsculo, entre las notas lejanas del horizonte vespertino.
Cierto día del abril caminaba el sabio por el mercado de la ciudad, prestando sus oídos a las vagas habladurías de los mercaderes, cuando alcanzó a escuchar una animada conversación que mantenían unos jóvenes cortesanos.

- La princesa celebrará un baile mañana –decía uno de los cortesanos-; y pregonan los heraldos que en él elegirá a su pretendiente entre las altas familias de todos los reinos.
- Así es, y se dice aún más. He oido que la princesa bailará con aquellos capaces de encontrar una rosa roja. –Respondió otro cortesano.
-¡Jamás!, nadie será capaz de encontrar rosas rojas en toda la comarca después de los devastadores inviernos de los que hemos sido todos testigos.

Así comentaban los jóvenes del lugar, con su gracia habitual, despreocupados por lo que ellos veían como un imposible.
Tales palabras dejaron al anciano en un profundo estado de melancolía:
-¡Ay!, que insignificante es el hombre ante el amor. Yo, el más sabio filósofo desde los tiempo del mismísimo Rey Salomón, más sabio aún que los magos del Egipto, más aún que los sacerdotes de la Mesopotamia, más aún que los filósofos de la Grecia, y heme aquí llorando por la merced de una fuerza indómita, de una savia nueva que se ha apoderado de mi corazón. El amor esperanzado es más precioso que el brillo de la esmeralda y más maravilloso que un diamante negro. Amando en el silencio vivo, muriendo con cada suspiro, con cada lágrima derramada y cada palabra navegante en el aire de poniente. Tan sólo necesito una rosa roja para mañana y ella bailará conmigo. Pero no, nadie bailará con un viejo decrépito, nadie, nadie…-

Así meditaba tristemente el anciano templario sin darse cuenta de que en lo alto de una encina se encontraba un alegre ruiseñor que escuchó todo cuanto dijo y sin poder ocultar su turbación interrumpió al sabio:
-Debéis ser sin duda el verdadero enamorado. Tan altas y sinceras son vuestras palabras que por ayudaros cantaría canciones de amor a aquella luna por la que suspiráis. Os contaré un secreto que tan sólo sabemos los ruiseñores. Detrás de aquellas colinas en lo más profundo del bosque de encinas, existe una fuente singular cuyas aguas poseen la virtud de devolver la juventud a quien se baña en ellas. Pero debéis saber, mi anciano enamorado, que esta fuente fue construida por los sabios profetas árabes y que por conjuro está oculta a los ojos de los caminantes-
-¡Oh!; hermoso ruiseñor, soy un anciano ducho en las artes mágicas, conozco todos los conjuros ocultos de la naturaleza, sabré hallar la fuente y con ella el elixir de la juventud-

Y esa misma noche partió hacia el corazón del bosque de encinas. Al amanecer, llegó hasta el lugar que le describió el ruiseñor y gritando las palabras ocultas apareció ante él una fuente extraordinaria, adornada con grandes esculturas de mármol que representaban paisajes perdidos de los valles de Arabia. El anciano se bañó en aquellas aguas de textura cristalina y poco a poco su piel arrugada fue dando paso a la piel brillante de la juventud. Existía en la fuente un libro que tan sólo rezaba una única inscripción: “El precio de la eternidad es el corazón de los hombres”, y que el anciano convertido en joven olvidó de leer en el paroxismo de su nueva apariencia. Tamaño era su contento que pasó sobre el bosque como una sombra y como una sombra cruzó las colinas hasta llegar a orillas del Tajo donde volvía a encontrarse el ruiseñor. Al ver su rostro reflejado en las aguas del río esbozó una leve sonrisa, y digo leve porque al cabo un pensamiento negativo nubló su estado de optimismo:

-Cuán desdichado soy. He encontrado la eterna juventud, pero no basta aún. Necesito encontrar una rosa roja.

Y mientras meditaba en estos términos, llegó al parterre donde se levantaba un majestuoso rosal, al verlo, exaltado corrió hacia él.
-Rosal de mi corazón-le dijo- dadme una rosa roja y tan agradecido estaré que os colmaré de cuidados y amores.
-Mis rosas son amarillas-respondió el rosal- amarillas como el rayo solar del crepúsculo, tan amarillas como los campo de trigo, tanto como el centelleo de los bellos arcángeles. Pero ve en busca de mi hermano que crece alrededor de la plaza quizá el pueda hacerte feliz.
Y así llegó hasta la plaza donde crecía el otro rosal:
-¡Oh! Rosal de mi corazón, dadme una rosa roja y tan agradecido estaré que os colmaré de cuidados y amores.
-¡Ah! Mis rosas son blancas, tan blancas como la nieve, tan blancas como la inocencia, tan blancas como el halo de la azucena.
- Hermoso rosal, por una rosa roja daría mi alma. Dime que navege por la laguna Estigia entre los horrores de los moribundos y a fe mía que lo haré.
- Tu sangre es sangre enamorada, roja como la pasión que hace latir tu corazón. –replicó el rosal-; Tan sólo deberás regar mis tallos con tu sangre y así fabricaré la rosa roja más sutil en las formas y noble en los olores que jamás háyase visto.
Ni siquiera las rosas que cultivaron los ilustres abencerrajes en los desiertos del Africa serán capaces de igualarla.Tan perfecta será tu flor que parecerá llegada del mismísimo corazón de la núbil Alhambra.

Extasiado por la fuerza de las palabras del rosal, rajó su piel y al instante un fino reguero de sangre se deslizó sobre la mano que tocaba la planta.
Durante la noche al abrigo de los rayos lunares, entre los susurros misteriosos del río se fue realizando la rosa de la pasión. Al principio, su cuerpo era frío como el fluir de la aurora en los polos, inerte como el mármol, pero a medida que transcurría la noche, su núcleo tomó el calor de la sangre del enamorado dando lugar a un rubor especial que se extendió por todos los pétalos suaves. Cuando amaneció, tomó la rosa ya formada entre sus manos para guardarla de la luz del día y al llegar la noche la cubrió con un velo de seda negra para ocultarla a los ojos de las gentes que cruzaban en su camino al castillo donde tenía lugar el baile. Allí encontró a los pretendientes, que haciendo honor a su ímpetu brioso y guerrero, mostraban su disgusto ante el rey por lo que consideraban un insulto por parte de la princesa:

-Noble rey-decía un caballero de negros cabellos-; bien sabéis que las rosas rojas se extinguieron en la tierra tras el paso del invierno. Ningún caballero podrá conquistar el corazón de vuestra hija.
- Rey mío. Habéis hecho reunir a la flor y nata de la caballería del reino y vuestra hija nos ultraja con extrañas peticiones- Replicó otro caballero de largos cabellos rubios.
- No os exaltéis mis amados invitados. Bien sabrá mi hija, la princesa, elegir a aquel que se pondrá al frente en sabiduría para dirigir los designios del reino.

En tal estado se encontraban en la sala, que nadie reparó en el anciano tornado en joven que había llegado con un extraño velo entre las manos, cómplice misterioso de un tesoro escondido. La noche transcurrió entre las risas y bailes de los invitados, sin embargo, todo resultaba artificial; risas que sonaban demasiado alto, bailes que se prolongaban hasta después del sonido de las cítaras. En un momento inesperado de la noche sonaron las tromperas en el fragor de la sala entregada al dios Baco. Sonaron agudas, anunciantes de la llegada de la princesa a su trono dorado. Y allí uno tras otro todos los jóvenes fueron depositando a sus pies los más raros tesoros: diamantes del tamaño de un puño, jarrones de ámbar, figuras de mármol ornadas de rubíes, corazones tejidos en seda de Damasco, cetros de jaspe, collares de perlas que en tiempos remotos formaron parte del tesoro de Salomón, perfumes con olores a amízcle y jazmín. Y un sin fin de regalos cada cual más original y raro que el anterior. Pero la princesa seguía triste, de qué servían todas esas joyas si ningún pretendiente era capaz de llegar a su corazón por el único camino que ella puso a disposición de los caballeros, el camino de una rosa. Después de una paciente espera, por fin llegó el turno del joven extraño que durante toda la velada no se había movido de un rincón de la sala desde donde dirigía palabras de amor a un trapo negro, suscitando entre los invitados toda clase de habladurías.

-Princesa-dijo el muchacho-; no soy quien para competir en galantería con el menor de los pretendientes que han pasado hoy ante vos, sin embargo tales son su altanería y egoísmo que no han prestado oídos al auténtico anhelo de vuestra pasión, una rosa roja.

Y mientras decía estas palabras dejó al descubierto el objeto de sus delirios, provocando en la sala un murmullo sordo y en la princesa una sonrisa por la que el más poderoso de los hombres hubiera conquistado un imperio.

-¡Silencio!, ¡silencio! –ordenó el rey-; ¿Quién eres joven extranjero? Por vuestra indumentaria no parecéis un cortesano, sin embargo poseéis el gentil garbo de los linajes nobles.
-Mi rey, no soy más que un hombre enamorado.-Replicó el muchacho reflejando en su voz el convencimiento de la verdad.
-Es sin duda el amor –respondió el rey-; la fuerza que os hace ser osado y pretender aquello por lo que los más ilustres guerreros del reino darían gozosamente su vida.
-Rey mío. No aspiro a riquezas ni poderes. Tan sólo amo a vuestra hija con la fuerza del sol y la pureza de la luna.
Tras un breve instante de reflexión, el rey se levantó de su trono y se dirigió a todos sus invitados:
-Siempre he sido complaciente con los deseos de la princesa, y si ella ha accedido a conceder su amor a aquel que encontrase la rosa roja no tengo nada que oponer, sea pues vuestra esposa.

Aquella misma noche el joven tomó por esposa a la princesa, y fue todo felicidad en los corazones de los enamorados. Bien podría la historia del anciano filósofo terminarse aquí, de no haber sido porque en el transcurso de los días sucesivos a la boda el joven sintió como una fuerza oscura se apoderaba lentamente de su alma, una fuerza de energía fétida y negra como las cloacas en las que padeció Segismundo.

-Amada mía- hizo saber el joven-; siento en mi corazón como se escapa entre suspiros las fuerza del amor que fluye entre los átomos del aire para desaparecer a lo lejos en la niebla, allí donde se haya la fuente de la eterna juventud.

La princesa comprendió, en seguida, el origen de semejante mal.

-Mi querido esposo, habéis bañado vuestros miembros en las aguas de la fuente oculta desde siglos por las encinas del bosque. Sabed que ya nunca seréis mío. Habéis entregado vuestro corazón a la fuente como pago por la juventud eterna. Bien sé de lo que me habláis porque yo misma dispongo de esta falsa apariencia que en una noche de verano hace ya casi un siglo la fuente me otorgó. Sin embargo, cuentan los sabios de la corte que el día que una rosa sencilla y pura moje sus pétalos en las aguas mágicas, los corazones serán devueltos a sus verdaderos poseedores que jamás debieron entregarlos a cambio del ensueño de la lozanía.


Recorrieron los dos amantes el camino que un día atrás recorriera el anciano pensativo, y al llegar ante la fuente posaron la rosa allí donde las aguas eran más turbulentas. Los pétalos navegaban como barquitas aladas dejando a su paso un halo perfumado que apagaba poco a poco el fulgor de la fuente, la esencia de su poder. Y derrotada la fuente los enamorados recuperaron su madurez auténtica.

-Dime amado mío-Quiso saber la princesa-; ¿sigo siendo hermosa?
-Ahora que mi corazón es tuyo, puedo susurrar a las estrellas en la noche que eres la más hermosa de entre todas las damas.

Y vestidos tan sólo con la sonrisa de su complacencia, los dos ancianos se internaron en el bosque donde, según señalan los antiguos del lugar, viven desde hace más de cinco siglos consagrados al cuidado de sus corazones mutuos, unos corazones colmados con la juventud que concede el amor verdadero.

martes 20 de abril de 2010

Joyas del pasado.

Nada que envidiar (extrapolando en el tiempo) a según que producciones actuales. Que lo disfruten!!.

video

Saludos...;-)

lunes 5 de abril de 2010

Crónica concierto de Kamelot, "Pandemonium over Europe Tour 2010"

Kamelot en su "mejor" actuación de Barcelona, interpretando The Haunting

Lo de ayer fue verdaderamente una pena, la verdad es que me sabe mal que la primera entrada que dedico a Kamelot en este blog sea precisamente esta y es que el concierto del pasado 4 de Abril en la Heineken (maldita sala Heineken) fue... un pequeño desastre, me explico.

He estado en 6 conciertos de Kamelot, girando con "Epica", "The Black Halo" dos veces y "Ghost Opera" dos veces, bueno esta gira era una mezcla de "House on a Hill/The Great Pandemonium" el nuevo disco que ya debería estar en la calle pero no lo está por la quiebra de su anterior discográfica SPV, así que a Kamelot ya le salieron los tiros por la culata; gira para el disco nuevo... sin el disco nuevo y por lo tanto... tercera gira de "Ghost Opera", es decir, o metían un setlist revolucionario o la gente se cansaría de las canciones... A lo que iba, los conciertos: todos los conciertos que había visto hasta la fecha han sido E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R-E-S y es que Kamelot, me han hecho peregrinar hasta Granada en un par de ocasiones; un festival y la gira de "Ghost Opera" que no trajeron a Madrid. Todos los conciertos han sido increíbles y es que Roy Khan el vocalista y co-lider de la banda junto a Thomas Youngblood es un portento sobre el escenario, Roy no sólo canta cómo los ángeles sinó que además interpreta, actúa, se desvive, se comunica, es un frontman excelente.

Pero ayer... ayer Roy, no sé qué haría él anteayer en Barcelona (3/04) pero Roy no tenía voz no tenía nada de voz, no llegaba a ninguna canción, bajaba los tonos en todas, se le ponía la voz ronca y ... NO SE LE OÍA, pero nada ¿a propósito? yo creo que sí. Yo creo que a pesar de que mostró su frustración con un micrófono supuestamente roto, los dos coristas que les acompañaban (chico y chica, con voces espectaculares), creo que cantaban por él en la mayoría de los estribillos y no sólo eso, sino que cuando no era eso, Roy nos hacía cantar a nosotros... por así decirlo, en Center of the Universe no cantó un estribillo entero. Hacia el final del concierto la cosa mejoró con temas como el espectacular Memento Mori o Seasons End. Pero lo que hicieron con Forver no tenía nombre. Además según Marta (que fue su primer concierto de Metal) en algunos pasajes iban fuera de tempo. Vamos que no me lo explico.

Si a eso le añadimos un SOLD OUT en la miserable Sala Heineken, diseñada para lo que queráis menos para un concierto, yo estuve la mitad del concierto con una columna de hormigón delante y fuimos incapaces de acercarnos al centro de la sala, por culpa de unas barandillas absurdas que nos obstaculizaban el paso; vamos una mierda.

Lo positivo del concierto fue esa atmósfera única que sólo Kamelot son capaces de crear; un ambiente oscuro-romántico que Roy maneja a la perfección; el setlist, como ya he dicho fue impresionante, no la interpretación como también he dicho; el público estaba muy entregado y sucedió eso que cada vez sucede menos: el público coreó su nombre. Destaco como ya os digo, la atmosfera y la aparición de algunos temas raros la mayoría de ellos de "Ghost Opera - The second coming" como Pendolous Fall, Season's End y la interpretación de un par de canciones del disco nuevo, una de ellos totalmente inaudible, de la que no me enteré de nada: los tonos bajos de todos los instrumentos predominaban y a la guitarra de Thomas ni se la oía... en fín; no fue la mejor noche de Kamelot y si pudiera pediría que me devolvieran el dinero de la entrada... pero... mantengo la fé en que Kamelot nos darán noches mejores que la de ayer...

Setlist:
  1. Ghost Opera
  2. Edenecho
  3. The Great Pandemonium
  4. Lost and Damned
  5. Center of the Universe
  6. Wander
  7. Pendulous fall
  8. Canción nuevo álbum dedicada a la madre de Thomas
  9. When the lights are down
  10. The Haunting
  11. Rule the world
  12. Forever
  13. Memento Mori
  14. Seasons End
  15. March of Mephisto
  16. Karma

Nuevo disco de Avalanch

Dedico esta entrada a José L. :) ya que le dije que esto iba a suceder en breve...


El único grupo de metal cantado en español que me gusta... Avalanch está (al fín) de vuelta después del buenísimo "Ángel de la Muerte", EL LADRÓN DE SUEÑOS, la banda ovetense nos ha "regalado" cuatro canciones que pueden descargarse en estos enlaces:
Está por ver como será este disco, pero la verdad es que Avalanch suelen tener un buen sello de calidad y por supuesto... lo mejor de todo es que ya hay fechas para su inmediata gira:

Abril

16: El Tren, Granada - 22:00 [ más info ]
17: Q, Sevilla - 21:30 [ más info ]
23: Firma de discos en Santo Grial tienda, Oviedo - 19:00 [ más info ]
24: Heineken, Madrid (firma de discos + concierto) - 19:00 [ más info ]

Mayo

07: Albéniz, Gijón - 20:30 [ más info ]
14: XY Rock, Valencia - 22:00 [ más info ]
15: Gamma, Murcia - 22:00 [ más info ]
21: La Fábrica de Chocolate, Vigo - 22:30 [ más info ]
22: Studio 54, León - 24:00 [ más info ]
28: Bikini, Barcelona - 20:00 [ más info ]
29: DeVizio, Zaragoza - 21:00 [ más info ]

Junio

05: Porta Caeli, Valladolid - 21:00 [ más info ]

viernes 2 de abril de 2010

Rammstein - Liebe ist für alle da

Dad la bienvenida a nuestro nuevo y "único" verdadero autor; Knight of Cydonia: es periodista!


Me desvirgo en este blog con la crítica del que para Marc es su segundo mejor disco del año pasado; tengo que confesar que ocupa la misma posición en mi ranking.


Liebe ist für alle da llegó en un momento que se puede considerar de bajón de Rammstein. No es que Rosenrot o Reise Reise fueran discos malos, pero su calidad, frescura e innovación bajaban mucho respecto a Mutter, el álbum que les encumbró. Con el último disco había dos opciones: bajar más el nivel y cruzar la línea o subirlo a mamporrazos y recuperar su posición en la escena. Para mi el resultado ha sido este último, porque el disco es un verdadero puñetazo en la mesa.

Rammlied (canción Ramm) es una declaración de principios. Después de una solemne apertura en los que se autoproclaman leyenda, Lindemann nos enseña como pronunciar correctamente el nombre del grupo en uno de los estribillos más simples y efectivos de toda su discográfica. El endiablado riff que le sigue nos obliga a sacudir arriba y abajo la cabeza ya desde el principio del disco.

La segunda canción y segundo single es Ich tu dir weh (Te hago daño), una apología al sadomasoquismo que utiliza la fórmula 100% Rammstein: entrada atmosférica con los tecladitos + cuatro batacazos de la batería + riff endiablado + cuerpo de la canción casi sin cantar + estribillo pegadizo. A destacar los altos tonos a los que llega la voz de Lindemann. Le sigue Waidmans Heil (El saludo del Cazador), rapidez y cambios de ritmo que consiguen desconcertar y que logra mantener el interés.

Haifish (Tiburón) rebate a quien critica el grupo por no innovar. Con un guiño a la música electrónica, entrada anafórica marca de la casa y estribillo con coros de fondo basado en no se qué ópera alemana. Y de la experimentación pasamos a la dureza extrema con B******** en la que Lindemann tiene que inventarse un taco para cantarlo con voz gutural como nunca antes lo había hecho. La canción más industrial del álbum y sin duda la más dura.

Frülhing in Paris (Primavera en Paris) es la primera balada de LIFAD. No llega a la altura de Seemann o Ohne Dich pero siempre me ha gustado como Lindemann canta las baladas. Y de una historia de amor en Paris pasamos a otro tipo de historia de otro tipo de amor en Viena. Wiener Blut (Sangre vienesa) es la que más me gusta del disco. Atmosférica y perturbadora, Lindemann nos invita inquietantemente a entrar en su casa; si aceptamos, unas guitarras cortantes nos informan que hemos entrado en la locura. “Bienvenido a la mazmorra”, sentencia el cantante. Basada en el monstruo de Amsteten.

Aquí es cuando llega el primer single Pussy. No hace falta valorarla: comercial y transgresora donde las haya. Para que negarlo, Rammstein ha llegado donde está gracias a canciones para el gran público, y a quien no le guste es que en realidad no le gusta Rammstein.

Y ya vamos acabando. El trío de canciones que cierra el álbum para mi es lo más flojito. No es que sean malas canciones, pero es difícil mantener el alto nivel del principio. Liebe ist für alle da (Hay amor para todos) la encuentro muy industrial y sobretodo efectiva en directo, me recuerda al Herzeleid. Mehr (Más) es interesante pero se acaba haciendo repetitiva, y Roter Sand (Sangre Roja) es una forma diferente y atrevida de acabar el disco al ser una canción tan tranquilita y calmada.

Conclusión: un disco excelente, que ni le falta ni le sobra nada. 100% Rammstein, con riffs y melodías trabajadas, canciones rápidas, canciones duras, canciones lentas, canciones pegadizas, canciones experimentales y canciones marca de la casa.

Hay amor para todos, ¿qué más queréis?


En Google se aburren mucho: